13 Ene Cervicalgias y salud ocular: cómo afecta la postura a la vista
Hay días en los que notas el cuello cargado, tensión en los hombros y esa sensación de ojos cansados que no se va ni con un buen café. Puede parecer que son dos mundos diferentes —cuello y ojos— pero están mucho más conectados de lo que imaginamos. De hecho, una mala postura puede influir directamente en cómo vemos, en el confort visual e incluso en los dolores de cabeza.
Y es que, al final del día, todos pasamos horas mirando pantallas, leyendo estirados en el sofá o trabajando con el portátil en su regazo. Son gestos cotidianos que parecen inofensivos pero que acaban modificando nuestra postura… y alterar el equilibrio de nuestro sistema visual.
El cuello y los ojos trabajan en equipo
La zona cervical es una pieza clave para mantener la cabeza alineada. Cuando la cabeza se inclina hacia delante —por ejemplo, cuando miramos el móvil o nos acercamos demasiado a la pantalla— la musculatura del cuello debe soportar más peso de lo normal. Esta tensión continua puede generar cervicalgias y, al mismo tiempo, alterar la forma en que los ojos enfocan.
Cuando la musculatura está rígida, la circulación y la movilidad también se ven afectadas. Y aquí es donde entran en juego los ojos: si el cuello no se mueve con naturalidad, el sistema visual debe “compensar” para enfocar de forma dinámica. Esto nos hace «forzar la vista» y acabamos con los ojos irritados y secos para que parpadeemos menos para mantener la imagen enfocada.
Posturas que pasan factura
Seguro que alguna de estas te suena:
– Leer en la cama con la cabeza elevada y las cervicales flexionadas.
– Utilizar el móvil con el cuello inclinado hacia delante.
– Trabajar en un monitor demasiado bajo o demasiado cerca.
– Estar muchas horas con la misma postura sin descanso.
En todas estas situaciones, el cuello se coloca en posiciones que obligan a los ojos a “buscar” la mejor manera de ver. Con el tiempo, este esfuerzo continuado puede provocar visión borrosa temporal, sensación de pesadez ocular, ojos que pican o incluso mareos leves.
La postura también agrava problemas visuales ya existentes
Si ya tienes presbicia, astigmatismo o hipermetropía, la mala postura puede hacerlo todo aún más evidente. Por ejemplo, si fuerzas la posición de la cabeza para mirar mejor la pantalla, probablemente estás compensando la falta de corrección visual… y esto acaba afectando tanto a los ojos como a las cervicales.
Muchos pacientes, especialmente los usuarios de lentes progresivas, que llegan con molestias de cuello, descubren que también necesitan ajustar la graduación o utilizar lentes específicas para el uso digital. Otros encuentran alivio simplemente cambiando la posición del monitor o haciendo pequeñas pausas visuales.
Las gafas también tienen mucho que decir
Escoger las gafas adecuadas puede evitar parte de esta tensión acumulada. Las lentes especializadas por pantallas, por ejemplo, reducen la fatiga visual y ayudan a los ojos a enfocar con menos esfuerzo. Esto se traduce en menos gestos inconscientes de compensación con la cabeza y las cervicales.
También es importante la posición de las gafas: si se te deslizan, si quedan demasiado bajas, altas o separadas del rostro, acabarás inclinando la cabeza un poco hacia delante para enfocar mejor. Son pequeños detalles que pueden cambiar mucho tu confort visual.
Consejos fáciles para cuidar cuello y ojos a la vez
– Eleva la pantalla hasta que quede a la altura de los ojos. Evitarás inclinar la cabeza hacia delante.
– Mantiene una distancia adecuada: unos 50–70 cm respecto al monitor.
– Sigue la regla 20-20-20: cada 20 minutos, mira un objeto a 20 pies (unos 6 metros) durante 20 segundos.
– Revisa tu graduación si notas visión borrosa o si fuerzas la postura para verla mejor.
– Opta por lentes específicas para uso digital si pasas muchas horas frente a la pantalla.
– Evita leer en la cama en posiciones que atornillan el cuello. Mejor sentado con buena luz.
– Cuida tu montura: unas gafas bien ajustadas evitan movimientos innecesarios de la cabeza.
– Trabaja con luz ambiental suave. Ilumina la zona de lectura con luz más intensa evitando las sombras sobre el texto.
Si hace tiempo que notas tensión, ojos cansados o dificultad para enfocar, quizás haya llegado el momento de revisar tanto la postura… como tu graduación. En Óptica Pasteur te acompañamos a encontrar la combinación perfecta para hacer que tu día a día sea más cómodo.