Cómo cuidar tu salud auditiva en casa

Cómo cuidar tu salud auditiva en casa

nuestro espacio de calma, de descanso y de rutina. Pero también es donde pasamos muchas horas expuestos a sonidos constantes que normalmente normalizamos: la televisión, los auriculares, los electrodomésticos o las videollamadas. Un entorno doméstico puede oscilar entre los 30 y 90 decibelios, según el momento del día. El reto no es evitar un ruido puntual, sino la suma de sonidos y el tiempo de exposición. Cuando el cuerpo se acostumbra, a menudo dejamos de escuchar con atención… pero el oído sigue trabajando.

Televisión y plataformas de streaming

El volumen habitual de la televisión se sitúa entre los 60 y 70 dB, pero puede subirse fácilmente por encima de los 80 dB cuando vemos películas o deportes. Una señal de alerta habitual es aumentar progresivamente el volumen. Así pues:

  • Activa subtítulos cuando sea posible.
  • Haz pausas si miras contenidos durante mucho rato.
  • Mantén una distancia adecuada con la pantalla. La distancia ideal con la pantalla de la televisión depende sobre todo del tamaño del televisor y de la resolución, pero como referencia clara y fácil:
    • 32” → entre 1,3 y 1,5 m
    • 40–43” → entre 1,6 y 2 m
    • 50” → entre 2 y 2,3 m
    • 55” → entre 2,2 y 2,6 m
    • 65” → a partir de 2,6–3 m
Auriculares y música en casa

Con auriculares, el sonido llega directamente al oído. A volumen alto, pueden alcanzar entre 85 y 100 dB, sobre todo con música o podcasts escuchados durante horas. Un buen hábito es la regla 60/60: no superar el 60 % del volumen durante más de 60 minutos seguidos. Escoger bien los auriculares también es una forma de cuidarte, ya que no todos funcionan igual:

Auriculares de diadema: reparten mejor el sonido y permiten oír a volúmenes más bajos.
Auriculares con cancelación de ruido: ayudan a no tener que subir el volumen en entornos ruidosos.
Auriculares intraauriculares: utilizarlos con mayor control del volumen y realizar pausas frecuentes.

Electrodomésticos del día a día

Aspiradoras (70-85 dB), secadores (80-90 dB) o batidoras pueden generar picos de sonido intensos, aunque sean puntuales. Evita utilizar varios electrodomésticos ruidosos a la vez y no los utilices durante períodos muy largos de forma seguida. Si puedes, aléjate un poco mientras funcionan.

Cocina: pequeños ruidos constantes

Campanas extractoras, robots de cocina u ollas a presión pueden mantener un ruido continuo de entre 60 y 75 dB. No es excesivo, pero sí acumulativo. Reducir el tiempo de uso o descender la potencia cuando no es necesario ayuda a crear un ambiente más amable para el oído.

Trabajos domésticos y bricolaje ocasional

Taladros o herramientas eléctricas pueden superar fácilmente los 90 dB. En estos casos, aunque sea puntual, una protección auditiva sencilla es una buena aliada.

Videollamadas y teletrabajo

Oír voces durante horas a través de auriculares o altavoces puede generar fatiga auditiva, incluso a volúmenes moderados (60-70 dB). Alternar auriculares y altavoces, ajustar bien el volumen y realizar pausas ayuda a reducir el esfuerzo auditivo.

Juegos, consolas y juguetes infantiles

Sonidos repetitivos, efectos intensos y volúmenes automáticos pueden pasar desapercibidos. Merece la pena revisar ajustes de sonido y establecer límites de tiempo.

La importancia del descanso auditivo

El silencio también forma parte del equilibrio. Momentos sin estímulos sonoros permiten que el oído y el cerebro descansen. Éstas son algunas señales cotidianas que indican exceso de ruido:

  • Sensación de cansancio al final del día.
  • Dificultad para seguir conversaciones.
  • Sonidos que molestan más de lo normal.

 

Bajar un poco el volumen, realizar pausas, escoger mejor los dispositivos y dar valor al silencio son gestos simples con un impacto real.

Cuidar tu audición en casa no es cambiar todo, sino escuchar mejor tus momentos cotidianos. Cuando tienes dudas, dejarte asesorar también forma parte de cuidarte; visita nuestras ópticas.[/vc_column_text]



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